
Lentamente fueron llegando a la capilla. El tiempo gris, lluvioso, acompañaba los acontecimientos – como siempre pasa – hacíendo todo mas difícil. Tantos días de frío y humedad congelaban los mármoles del cementerio. Juan los estaba esperando pacientemente desde hacía varias horas, con su mejor traje, camisa de estreno, corbata al tono, impecables zapatos clásicos perfectamente lustrados y cuidadosamente peinado para la ocasión. Cuando llegaron no tuvo reclamos para nadie, no se molestó por la espera, le sobraba paciencia. Él estaba en el cajón.

5 comentarios:
Es la realidad casi siempre para esa ocasión " aquellos " que seremos nosotros llevaron , llevaran y llevaremos el mejor traje ..
Brrrrrrr , escalofriante .
Paz/
Muy bueno don Senen....cortito y redondo, como debe ser un cuento...hay sutilezas de humor negro, como eso de que estaba peinado para la ocasión...o sea que uno se puede peinar de muchass formas, entre otras, "como pal cajon"...
un abrazo maestro
marcelo
PD. para escuchar la musiquita tiene que darle a la segunda flechita que hay en esa cajita que dice singingbox, y esperar un instante a que se active...pero suena. Trate.
Senén, a usted no hay género que se le resista ( al menos literariamente hablando).
Exelente blog amigo!
Abrazo
Horacio
Hola Senen, acá ando, regresando de una muerte de palabra sobre todas las palabras. (Quedó una frase desgraciada, pero la dejo)
Leí los dos primeros textos, los dos muy buenos. ¨La luz¨ me gustó mucho, pero, ¿sabés? en ¨La espera¨ me chocó la frase final. Quizás si decías que le sobraba paciencia y todo el tiempo, o le sobraba paciencia por toda la eternidad, no sé. Además es MI preferencia, ya que vos decidiste meterlo en el cajón y es muy válido terminarlo así, ¿no?
Senén, ¿me perdonás? Es que siempre digo lo que pienso. Un beso inmenso.
Ahhhh! qué lindo. "el traje azul, la corbata de Domingo, la cara bien lavada", así comenzaba el poema que escribí cuando murió mi viejo. Me hiciste pensar en eso. Luego vino el sepulturero y me dijo: "estamos de paso no más....."
Querido Senén: ya te puedo decir de "querido" ¿no?. Recorro tus páginas y cada vez encuentro más de qué asombrarme. Y tienen razón cuando te dicen: Quiroga está en tu pluma. No hizo falta que te fueras a encerrar a Misiones, ¡yo tampoco lo haría!. Un abrazo grande grande
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