sábado, 24 de marzo de 2007

Perfecta Excelsa Intemporalis


Cuando nació, producto de una gestación absolutamente normal y por medio de un parto sin ninguna clase de complicaciones, la partera quedo deslumbrada ante la belleza de la bebé. Llamó al ginecólogo de guardia para mostrarle algo tan hermoso y el profesional realmente, pese a su experiencia, quedo embelesado. Era la beba más linda que había visto. Creció y se desarrollo normalmente, en un ambiente lleno de paz y amor, sin faltarle nada de lo necesario para su crecimiento. Fue siempre el orgullo de sus padres y de su familia. El barrio entero la sentía como un tesoro propio. La contrataron para hacer publicidad de múltiples productos para niños y su sola presencia angelical quintuplicaba las ventas. Así, devino en una niña de apariencia traviesa y encantadora, que aumentó mas el atractivo inmediato que generaba en cuantos la rodeaban y en cuantos la veían. Era un ser adorado. Llego así a la adolescencia, y cuando las hormonas hicieron su trabajo, cual mariposa que surge de su crisálida si antes era hermosa, ahora era increíblemente divina. Cual una virgen terrenal. Su cabello no era ni lacio ni rizado, tenia la ondulación justa que generaba admiración en quien la mirara, su piel tersa y suave, sin ninguna perturbación propia de la edad le daban un cutis envidiable, los ojos de color indefinido y profundidad abismal hipnotizaban con solo mirarlos por décimas de segundo. Su boca pequeña estilizada y carmesí, su fresco aroma de juventud, su espigado talle, su cuerpo de mujer en flor generaba increíbles sensaciones a los hombres y miradas de envidia en las mujeres. Sus caderas perfectas y largas piernas sensuales la hacían realmente una belleza muy difícil de ver, posiblemente inigualable. Con el correr de los años, explotó en formas perfectas de mujer que la hacían deliciosa. No existen palabras que puedan reflejar en un simple escrito algo tan perfecto, tan excelso, un milagro de la naturaleza. Su fama traspasó fronteras y llego a oídos de los mayores jefes del gobierno de su nación. Se debatió profundamente sobre ese tesoro que había devenido nacional. Lo que más preocupaba a los dirigentes era el deterioro que traería el tiempo sobre algo tan bello. Nadie quería que los años generaran imperfecciones en su belleza increíble. Los dirigentes se unieron a los sabios, estos llamaron a los científicos y estos a los mejores médicos del reino para discutir como lograr mantener ese tesoro que consideraban propio e irrecuperable. Fue una ardua, larga y fundamentada discusión. Finalmente la decisión fue tomada por unanimidad. Toda la sabiduría que poseían descubrió la conducta que ganaría a la vejez y no le permitiría destrozar ese tesoro perecedero. Ellos tenían muy claro que no podían ser tan egoístas de quedarse satisfechos por haber podido disfrutar tanta perfección. ¿Y los por venir?. No era justo. Por eso la sacrificaron. Y la conservaron per sécula seculorum en nitrógeno liquido. Así lograron preservarla para las nuevas generaciones, asegurándose que también disfrutarían algo tan increíblemente perfecto, tan brutalmente excelso, ahora para siempre incorruptible, intemporal.

1 comentario:

gdec - Geraldes de Carvalho dijo...

O texto é muito bom mas tu és muito mau...
Apesar disso, um abraço.
Geraldes de Carvalho