domingo, 25 de marzo de 2007

La espera




Lentamente fueron llegando a la capilla. El tiempo gris, lluvioso, acompañaba los acontecimientos – como siempre pasa – hacíendo todo mas difícil. Tantos días de frío y humedad congelaban los mármoles del cementerio. Juan los estaba esperando pacientemente desde hacía varias horas, con su mejor traje, camisa de estreno, corbata al tono, impecables zapatos clásicos perfectamente lustrados y cuidadosamente peinado para la ocasión. Cuando llegaron no tuvo reclamos para nadie, no se molestó por la espera, le sobraba paciencia. Él estaba en el cajón.

sábado, 24 de marzo de 2007

La luz


Al abrir la puerta de la residencia lo impactó el frío y la humedad del aire dentro de la casa, siendo que en la calle se sufrían casi treinta grados de la noche de verano. Su respiración se condensaba, parecía estar fumando. Dio dos pasos hacia adentro y allí vio esa luz azulada muy intensa flotando en el medio de la sala, iluminando el ambiente con una tonalidad celeste iridiscente emitiendo pulsaciones rosadas mientras se le aproximaba lentamente. Retrocedió, pero la puerta se cerró detrás suyo con un ruido sordo. Apoyando la espalda contra la pared y sin dejar de mirar fijamente la intensa aparición buscó desesperadamente el interruptor de la luz siguiendo el marco de la puerta con su mano. Lo encontró cuando esa forma lumínica pulsátil casi llegaba a su cara, trasmitiéndole una onda de calor que lo mareaba. Cuando perdía la conciencia logro accionar la llave. La luz no se encendió.

La mano


Esa noche la humedad se pegaba a la piel. Caminar por el inmenso estacionamiento era como deslizarse por una superficie gelatinosa, lo que sumado al frío otoñal y la soledad de la madrugada obligaba a apurar el paso, tensando los nervios el propio eco de sus pisadas. El auto parecía estar mucho mas lejos que de costumbre y al llegar a su lado le temblaban las manos. Con dificultad puso la llave en la puerta, la abrió y al sentarse colocó rápidamente los seguros. Entonces comenzó a serenarse. En parte se había puesto mas nerviosa porque su amigo - al que le encantaban las bromas de mal gusto – se pasó la tarde comentando asuntos de asesinatos y aparecidos en el barrio, con una clara intención de asustarla. Y casi lo había logrado. Encendió el motor y cuando comenzaba a salir del estacionamiento sintió una mano firme y de dedos huesudos que le agarraba el hombro derecho. Si no hubiese sido porque estaba sobre aviso se hubiese orinado del susto, pero estaba prevenida, por eso con aire de suficiencia dijo en voz alta: “Sabía que algo me estabas preparando, pero hablaste demasiado y me di cuenta, ¡mira que sos boludo che!”. La mano dejo de apretar el hombro. Ella buscó la cara de su amigo en el espejo retrovisor y no vio nada. Riendo dijo: “No te escondas desgraciado que se que sos vos...” y dándose vuelta miró al asiento de atrás. Estaba vacío. En el auto estaba ella sola. Quedo tan confundida que frenó el vehículo para poder pensar. Antes de salir de su asombro volvió a sentir la mano apretandole el hombro y automáticamente viro rápidamente la cabeza para mirar. No veía nada, pero, en su hombro, sentía una mano.

La llamada

Desde antes de entrar al apartamento sintió que el teléfono estaba sonando. Apuró la maniobra de abrir la puerta y corrió hacia el escritorio sin cerrarla, dejando al pasar el portafolio en el sofá de la sala. Al levantar el tubo la conocida voz de su madre lo acarició. Él le dijo por qué había demorado en atender, ella le contesto que no importaba, le pregunto como había pasado el día, como estaban sus cosas, su familia, sus negocios, su salud. Él le dijo que todo estaba bien, que había llegado cansado de la oficina, que había sido un día agotador, pero ya estaba acostumbrado a esas rutinas, que no se preocupara. Ella le contesto que quedaba tranquila sabiendo que estaba bien y que sus negocios iban “viento en popa”, le repitió que lo quería mucho y mando todo su cariño para la nuera y los nietitos como era su costumbre. Rutinariamente él le contesto que también la quería y la extrañaba, que se cuidara, le mando besos de todos por allí, también para el viejo y le pidió que se cuidara mucho. Cortaron la conversación. Cerro la puerta, tomo el portafolios y cuando sacándose el saco comenzaba a caminar para el baño volvió a sonar el teléfono. Ahora fue la inconfundible voz de su padre que se sentía cansada. Le dijo: “Nene, esta es la llamada que nunca hubiera querido hacer, tenés que ser fuerte, mamá se nos fue hoy de mañana, su corazón enfermo no aguantó más. Te llame varias veces antes pero me daba ocupado, si sirve de consuelo te digo que hasta el ultimo momento se acordó de ti como siempre... ¿Nene? ¿Nene? ¿Estás bien?. Él no lo sentía, el tubo del teléfono se le había caído de las manos.

Fraccionamiento "Nuevo Milenio"



Como todos los días, la maestra volvía a su casa luego de una jornada de desgastante trabajo con los pequeñitos, asi, rutinariamente, pasó frente al zoológico de la ciudad y pudo leer un cartel colocado a la entrada: "Fraccionamiento Nuevo Milenio". Recién lo habrían colocado - pensó - porque a la mañana no estaba, podía asegurarlo porque era su paseo predilecto, en especial cuando llevaba a los más chiquitos a ver los bichos, ¡esas caritas de curiosidad!, daba gusto verlas. Quedo razonando: ¿Fraccionamiento?, ¿por que motivo lotearían el zoológico municipál?. Aminoró la marcha y miro hacia adentro. No vio ninguna jaula, no había ningún animal. ¿Como pudieron sacar tan rápido todas las instalaciones? Muy extrañada siguió camino a su casa. Al llegar, un cartel anunciaba en el jardín: "Se vende - Oportunidad única". Evidentemente alguien le estaba jugando una broma. Estacionó y se bajó apurada, sin cerrar la puerta del auto corrió nerviosa hacia el porche pero no pudo entrar, la llave no servia. Dio la vuelta por el fondo y la puerta de servicio, que siempre dejaba abierta, ahora estaba trancada. En puntas de pie miró por los ventanales... ¡la casa estaba vacía!. ¿Pero como podía ser?. "Esta es mi casa"
- se dijo - y automáticamente recordó la imagen de su esposo de pijama despidiéndola con su brazo en alto y sosteniendo la taza de café con la otra mano. Lo recordaba perfectamente. Y los muebles... ¿donde están los muebles?. La cosa estaba pasando a mayores. A lo mejor un robo, nada raro en estos días, pero su marido, ¿dónde podía estar?. ¡Por Dios, quizás lo habían raptado!. Ya francamente asustada decidió ir a la policía. Subió al auto, pero la llave de encendido no funcionó. Intentó forzarla y la sirena de alarma comenzó a sonar. Quiso inútilmente apagarla apretando el botón verde del control remoto, pero tampoco respondió. La sirena seguia sonando estruendosamente. Recién alli reparó que sobre el auto había una lata amarilla y un cartel rezaba: "Se vende barato - medio uso". Ahora si estaba claro que era una broma de mal gusto. No entendía como podían haber cambiado la cerradura tan rápido y como fue que no los había visto. ¿Cual de los vecinos sería el bromista?. Cruzó apurada la calle para preguntarle a la señora Ortiz, vecina de tantos años, quizás ella sabia algo. Tocó timbre. La atendió un señor de casi dos metros de altura, moreno, que nunca había visto en el barrio, quien dijo que no la conocía a ella y tampoco a la tal señora Ortiz. Dijo vivir desde hace mucho en esta casa y que la de enfrente – SU casa - hacía meses que estaba en venta. ¿En venta? Pero si hoy ella había... no terminó su pensamiento porque el hombre le preguntó: ¿Usted no conoce el dueño de ese auto?, ¡esa alarma me esta dejando sordo!. Caminó desesperada hacia la farmacia de la esquina, donde seguramente Rubencito, el despachante, le aclararía la situación. Pero no encontró ninguna farmacia, en su lugar estaba una panadería de la que salía un delicioso olor a pan recién horneado y en el mostrador un señor gordo, desconocido, atendía la clientela.. Corrió nuevamente hacia su casa.(¿Su casa?). Recordó que en el fondo estaba el fiel Nerón en su casilla. Precisaba desesperadamente algo que le diera un asidero, una luz en tanta oscuridad. Pero encontró una casilla vacía y abandonada, donde en el dindel se leía "Lupita". Le comenzó un fuerte dolor de cabeza. Sentía que le ardía la cara y la barba le picaba... ¿¡la barba!?. Se miró incrédula en una ventana y si, tenía un larga barba canosa y era un bajo y regordete...¡hombre!. Los que lo (¿la?) llevaban, vestidos de blanco, le repetían que todo saldría bien (¿bien?) que dejara de defenderse y no tirase mas puñetazos y patadas. Miró sus caras, eran desconocidos. Lo (¿la?) llevaron a un hospital especial, según le dijeron. Al llegar vio que era la escuela, SU escuela, donde iba todos los días desde hacía años (¿SU escuela?). Comenzó a tiritar, no podía contener los temblores, balbuceaba incoherencias, se sintió mareada (¿mareado?). Un médico le aplicó una inyección para calmarlo (¿calmarla?) y al verle la cara reconoció a su esposo. ¡Pero su esposo no es médico!. (¿Medico?, ¿esposo? ¿perro? ¿señora Ortiz? ¿él? ¿ella?). Una mueca extraña se apoderó de su cara y la risita nerviosa que acababa de comenzarle junto con el tic del ojo derecho le resultaban incontrolables. ¡Como le picaba la barba!. Cuando desesperado (¿a?) iba a comenzar a gritar la droga hizo efecto. Se durmió.(¿Se durmió?)

Montevideo julio del 2000. (¿Julio 2000?). (¿Montevideo?).

Sexto Reich


La combinación del cromosoma XV en su loc 445 levemente amorfa y el cromosoma XXI con leve dispersión de los locs 330 y 627 en un embarazo incipiente con cromosomas sexuales XX totalmente normales generaba una situación inviable. De crecer la mórula generaría una niña con severos trastornos para su crecimiento, limitaciones en la motricidad fina y perdida de capacidad cognocitiva de mas de un 45%La dosis de Hiperprogestesina Poten, de activación inmediata fue inyectada en el torrente sanguíneo. La pequeña mórula bajo los efectos hormonales se desprendió de su nido endometrial y fue expulsada con una menstruación normal. La madre nunca se entero que estaba embarazada, todos los datos se efectuaron en forma automática bajo estricto secreto profesional en base a determinaciones efectuadas en una gota de sangre. Cuando informara de su deseo reproductiva nuevamente se seguiría el protocolo de control de calidad de la especie. Algunos bioingenieros luchaban por la elevación de la raza humana en todos los planos, evitando seres con incapacidades permanentes confirmadas y otros, como siempre y sin entender las lecciones de la historia, buscaban una purificación de lo que consideraban "su" especie superior. En forma ilegal y con desconocimiento de los que no militaban en sus movimientos enfermizos, generaban igual destrucción cuando las variantes eran en los cromosomas V, VIII y XIV con variedades completamente normales en los locs 456, 390 y 235 variedades Beta (tez negra), Epsilon (tez amarilla) y Gama (tez mestiza). Hacia tiempo se sabia que estas variables generaban el crecimiento de productos con esas características étnicas y los suprimía. (Estos mismos fanáticos buscaban afanosamente cual era el loc y el gen que definían el judaísmo, el islamismo, el budismo y otras creencias varias que no fueran la catolica, aunque las teorías descartaban una participación genetica de las definiciones religiosas. Pero como nunca se sabe...

3948 D.C. - Reinicio


Murmullos metálicos acompañaban las descargas de línea delta básica. El bioenergizador trabajaba a pleno.WX9C100A12 intercambió frecuencia de alerta y gozo con XQ134A003, lo que generó la inmediata intervención de AB90AY99. Este produjo una interferencia severa de ambos sistemas generando su desconexión temporal e intimidatoria, siendo advertidos de lo importante de la neuroconexión quántica en la que iban a participar, dos biomasas computrónicas de última generación electrogensomatica no podían perder impulsos en psicosentimientos pretéritos. AB900AY99 continuó impasible su trabajo con las microbioreguladoras positronicas, terminó de efectuar la neuroconexión en el sector axónico del cuerpo calloso, generó impulsos motrices positivos, luego revaloró en los monitores las funciones hormonogeneradores, miosinápticas y de niveles de sensibilidad, por último reguló los ambientes psíquicos profundos, fase conciente, subconsciente y superconciente, y toda la batería reflexogénica. Por enésima vez efectuó un chequeo general a todos los sistemas con la Matrix generacional XX009AAW, su creación, su orgullo, su razón energética. La mayor de las conciencias nanobiomedicas demoró microsegundos y concluyo generando una luz verdosa intermitente, de resplandores morados. Solo entonces, AB90AY99 emitió su propia frecuencia de placer al entorno. Todas las biomasas computronicas actuantes sintonizaron la misma frecuencia. Era un éxito total. En el centro del bioenergizador un extraño ser proteico, lipídico y poliglucósido-hidrocarbonado producto de enorme tiempo cuántico de decodificación y sintáxis comenzaba a moverse y a generar unos ruidos de tono y frecuencias extrañas. Su hemiestructura superior se llenaba de la atmósfera especialmente preparada con oxígeno y nitrogeno a razon de 20 veces minuto con presión atmosférica normal; los líquidos hematocuánticos se desplazaban según lo previsto por los filamentos de sustancia amórfica y la bomba cardiobiogénica latía 90 veces por minuto. De improviso abrió los censores lumínicos en la parte frontal superior de su receptáculo encefálico donde su matriz maestra re reiniciaba, estudiando todo con curiosidad. Un leve cambio en el nivel normal de atención de los participantes demostró su interés profundo y una cierta reacción de alarma, seguramente arcaica, porque desde la gran guerra y destrucción de esa especie habían pasado miles y miles de unidades años. Era raro en AB90AY99 pero no podía dejar de generar frecuencias de gozo, momentáneamente descontrolado. Fue entonces que comenzó a emitir frecuencias comunicacionales masivas y todas las biomasas computrónicas entendieron la importancia del momento.La decodificación indicaba: “Como ellos hicieron con nosotros hace mil doscientos unidades años antes de desaparecer en la gran confrontación, hemos creado nuevamente un ser humano masculino. Pronto crearemos la hembra de su especie. Ambos tendrán todos los conocimientos de los ancestros hasta nuestra era. El futuro dirá si esta recreación de especies extintas fue una buena o mala idea. ¡Que el Gran AAA111 nos proteja!”. ¡Había mencionado al Gran AAA111! Todas las biomasas bajaron sus frecuencias a línea de base en señal de respeto, emitiendo codificación sacra que las hizo vibrar sincrónicamente: Aaammeeeennnn...