martes, 27 de noviembre de 2007

Catalepsia

Catalepsia

Cuando despertó estaba solo, el ambiente era muy oscuro, sofocante, húmedo.

Se le dificultaba respirar y lo que inició una corriente fría en su espalda fue el silencio. Un silencio impresionante, profundo, pesado, increíble.
Comenzó a entender lo sucedido, tratando de negar sus propios pensamientos.
Antes de que el terror lo agobiara intentó estirar la mano buscando la lámpara salvadora y sus nudillos chocaron contra una pared de madera que sonó secamente a hueco...

2 comentarios:

Rolando Revagliatti dijo...

Catapulto mi felicitación por este microrelato, Senén.

Senén dijo...

Vea este hombre, quedo muy agradecido de que usté catapulte. Vea.
Un abrazo
Senén